Colombia pasó de 47 a 42 horas semanales en tres años, y todavía trabaja más que buena parte de la región. La pregunta que casi nadie se hace es qué pasa con la hora que se libera. Si la agenda sigue igual, la reducción de la jornada laboral no mejora nada: solo aprieta el mismo trabajo.
En este artículo vas a ver qué muestran los números y cómo evitar que ese recorte se convierta en estrés.

¿Qué cambió con la reducción de la jornada laboral en Colombia?
Según Vanguardia, Colombia completó en julio de 2026 la meta legal de 42 horas semanales. El camino fue gradual: 47 horas en julio de 2023, 46 en 2024, 44 en 2025 y 42 en 2026.
El Banco de la República midió el efecto: la diferencia entre Colombia y el promedio latinoamericano pasó de 7,1 a 2,6 horas por semana entre 2021 y el cuarto trimestre de 2025. El recorte fue mayor entre asalariados (de 47,7 a 43,7 horas) que entre independientes (de 42,6 a 40,3).
Aun así, Colombia sigue por encima de varios países de la región. La reducción de la jornada laboral es un avance, pero no dice nada sobre cuánto rinde cada hora trabajada.
¿Trabajar menos horas mejora la productividad laboral?
No de forma automática. La OIT lo planteó en abril de 2026 al analizar los pilotos de semana de cuatro días en Portugal: esos programas mejoraron el bienestar y redujeron el agotamiento, pero el economista Pedro Gomes advirtió que el impacto no es automático y depende de cambios en los procesos de la empresa.
La productividad laboral se sostiene o crece cuando baja el ausentismo, cuando se rediseña la operación y cuando se adopta mejor tecnología. Es decir, cuando la organización cambia cómo trabaja, no solo cuánto tiempo pide.
¿Qué pasa si se recorta la jornada sin rediseñar la agenda?
Pasa que las mismas reuniones, las mismas urgencias y el mismo volumen de tareas se apretan en menos horas. El equipo lo siente como más ritmo por hora, no como más aire. La reducción de la jornada laboral termina percibiéndose como una exigencia extra y no como un beneficio.
¿Cómo pasar de medir presencia a medir resultados?
Medir resultados significa definir qué tiene que estar terminado y con qué calidad, en lugar de contar cuántas horas estuvo alguien disponible. Es el cambio de fondo que exige una jornada más corta, y es un cambio de gestión antes que de calendario.
Para hacerlo alcanza con tres movimientos. Primero, fijar pocos objetivos por semana y por persona, visibles para todos. Segundo, revisar cada reunión recurrente y eliminar las que no producen una decisión. Tercero, proteger bloques de trabajo profundo sin interrupciones, que es donde se recupera el tiempo que el recorte quitó.
Estos tres pasos hacen sostenible la reducción de la jornada laboral y aplican la regla 80/20: identificar el 20% de las tareas que mueve el 80% del resultado y cuidar ese tiempo primero. Quien no elige qué priorizar termina resolviendo lo urgente y dejando lo importante para después.
Reducción de la jornada laboral y agenda: lo que aprendemos en Capability Building
El dolor que encontramos es concreto: equipos que salen agotados de reuniones que no decidieron nada y llegan a fin de semana sin haber avanzado en lo que importaba. Recortar horas sin tocar esa dinámica solo cambia la hora en que se apaga la computadora.
En Capability Building trabajamos este punto en Managing Your Agenda, donde los participantes rediseñan su semana con herramientas como Highlight, Getting Things Done y el Compass Plan, para conseguir más resultado sin sumar horas. Lo que se trabaja no es ser más rápido, sino elegir mejor qué hacer con el tiempo disponible.
Si te interesa el ángulo de la agenda a largo plazo, mirá nuestro artículo sobre gestión estratégica de la agenda.
¿Esto le pasa a tu equipo? Contanos tu caso acá abajo.
La hora que se libera es una decisión de gestión
Las 42 horas son un punto de partida, no una solución. Una empresa que aprovecha la reducción de la jornada laboral rediseña sus prioridades, sus reuniones y su forma de medir; la que no, solo hace lo mismo con más apuro.
Trabajar menos no alcanza si seguís trabajando igual. La pregunta para tu equipo es qué van a hacer distinto con la hora que ganaron.
Si reconocés este desafío en tu organización, podemos diseñarlo juntos. Escribinos desde el formulario y armamos un primer diagnóstico de cómo usa el tiempo tu equipo.
Hablemos de tu equipo
Contanos cómo se reparte hoy el tiempo de tu equipo y qué te gustaría que cambiara con una jornada más corta. Podemos ayudarte a rediseñar la agenda para que rinda.
Sin costo ni compromiso. Te respondemos a la brevedad.
Preguntas frecuentes sobre la reducción de la jornada laboral
¿A cuántas horas semanales se redujo la jornada laboral en Colombia?
Colombia completó en julio de 2026 la reducción a 42 horas semanales. El proceso fue gradual: 47 horas en julio de 2023, 46 en 2024, 44 en 2025 y 42 en 2026. Aun con ese recorte, el país sigue trabajando más horas que varios países de América Latina, según el Banco de la República.
¿La reducción de la jornada laboral aumenta la productividad?
No de manera automática. La OIT señala que el impacto depende de los cambios que haga la empresa en sus procesos, como reducir el ausentismo, mejorar la operación y adoptar tecnología. Si solo se recortan horas sin rediseñar el trabajo, la productividad puede no mejorar y la presión sobre el equipo aumenta.
¿Qué es medir resultados en lugar de presencia?
Es evaluar el trabajo por lo que se entrega y con qué calidad, no por las horas que la persona estuvo conectada. Requiere objetivos claros por persona, criterios de calidad definidos y revisiones periódicas. Es el cambio de gestión que hace sostenible una jornada más corta.
¿Cómo se reorganiza la agenda con menos horas de trabajo?
Se empieza definiendo pocas prioridades por semana, eliminando las reuniones recurrentes que no producen decisiones y protegiendo bloques de trabajo sin interrupciones. Con la regla 80/20 se identifica el 20% de las tareas que genera el 80% del resultado y se las agenda primero.
¿Qué riesgos tiene reducir la jornada sin cambiar la forma de trabajar?
El principal riesgo es intensificar el ritmo: las mismas tareas y reuniones se comprimen en menos horas y el equipo percibe más exigencia. Eso puede aumentar el estrés y el agotamiento, justo lo contrario de lo que busca la medida, y anular los beneficios de bienestar.
¿Cómo puede ayudar Capability Building con la gestión del tiempo del equipo?
Capability Building trabaja la agenda y las prioridades con el curso Managing Your Agenda, que usa herramientas como Highlight, Getting Things Done y Compass Plan. El foco es lograr más resultado por hora, con práctica aplicada a la agenda real de cada participante y medición del impacto.
Fuentes
Vanguardia, “Aunque Colombia redujo su jornada laboral a 42 horas, aún está entre los países que más trabajan en Latinoamérica”: https://www.vanguardia.com/economia/2026/09/27/aunque-colombia-redujo-su-jornada-laboral-a-42-horas-aun-esta-entre-los-paises-que-mas-trabajan-en-latinoamerica/. Organización Internacional del Trabajo, “Reducción de la jornada laboral: analizan impacto en productividad”: https://www.ilo.org/es/resource/noticias/reduccion-de-la-jornada-laboral-analizan-impacto-en-productividad-y.

